El 96,3% de las aseguradoras de decesos incluía garantías o servicios con componente digital según ICEA, en un dato publicado el 10 de diciembre de 2025. La tendencia confirma que estas pólizas ya no se limitan a organizar el sepelio: también incorporan testamento online, gestión de la huella digital, planificación y asistencia a distancia, con el objetivo de simplificar trámites y acompañar mejor a las familias.
1. Qué significa la digitalización del seguro de decesos
La digitalización en los seguros de decesos consiste en incorporar herramientas tecnológicas a distintas fases de la relación con el cliente: contratación, consulta de la póliza, prestación de servicios y gestión de trámites tras el fallecimiento. No significa sustituir el acompañamiento personal, sino facilitarlo mediante canales disponibles durante más tiempo y desde cualquier lugar.
El dato del 96,3% procede del informe “Situación y tendencias en el Seguro de Decesos 2025”, publicado por ICEA el 20 de noviembre de 2025. La organización también señaló el 10 de diciembre de 2025 que más del 85% de las entidades analizadas ofrecía servicios como la formalización de un testamento online o la gestión de la huella digital. (icea.es)
Esta evolución responde a un cambio en las expectativas. Las personas esperan poder consultar documentos, recibir información y realizar gestiones de forma telemática, especialmente cuando viven lejos de una oficina o necesitan resolver una cuestión fuera del horario habitual. En un seguro que puede acompañar a una familia durante décadas, disponer de información clara y accesible es una parte relevante de la experiencia.
Además, el ramo tiene una amplia implantación en España. Según la Memoria Social del Seguro 2023, publicada por UNESPA el 11 de junio de 2024, 22,2 millones de personas contaban con cobertura de decesos y el 61,2% de los sepelios estaba cubierto por algún seguro. (unespa.es)
2. Qué servicios digitales incorporan estas pólizas
La oferta concreta depende de cada entidad, modalidad y condiciones contractuales. Por eso conviene revisar las garantías incluidas, los límites y si el servicio está disponible para todas las personas aseguradas o solo para el titular.
Entre las prestaciones digitales más extendidas encontramos:
- Testamento online o asesoramiento testamentario: permite iniciar el proceso con apoyo jurídico y, según la póliza, coordinar la posterior formalización notarial.
- Gestión de la huella digital: ayuda a identificar cuentas, perfiles y contenidos digitales para solicitar su conservación, modificación o eliminación conforme a la voluntad de la persona y a la normativa aplicable.
- Planificación del funeral: facilita dejar registradas preferencias sobre el tipo de ceremonia, la localidad, la incineración o el entierro, siempre dentro de las posibilidades del servicio contratado.
- Consultas médicas o jurídicas a distancia: algunas compañías ofrecen orientación telefónica, videollamada o canales digitales para resolver dudas durante la vida del seguro.
- Área privada y documentación electrónica: permite consultar recibos, condiciones, certificados, teléfonos de asistencia y datos de las personas aseguradas.
- Acompañamiento y comunicación durante la prestación: puede incluir avisos, seguimiento de gestiones y envío digital de información a familiares autorizados.
ICEA indicó el 10 de diciembre de 2025 que otras coberturas, como el chat médico, las videoconsultas médicas y jurídicas, el historial médico en la nube o la planificación digital del funeral, tenían una presencia todavía incipiente. Esto muestra que la transformación no avanza al mismo ritmo en todos los servicios. (icea.es)
3. Cómo mejora la experiencia del cliente
El primer impacto se produce en la accesibilidad. Una persona puede consultar su seguro desde el móvil, localizar el teléfono de asistencia o descargar documentación sin desplazarse. Esta ventaja resulta especialmente útil para familias distribuidas entre distintas ciudades o para quienes necesitan ayudar a un familiar mayor.
El segundo efecto es la reducción de la carga administrativa. En un momento de duelo, reunir documentos, comunicar un fallecimiento y coordinar servicios puede resultar complejo. Los formularios digitales, la identificación de la persona de contacto y el seguimiento de las gestiones pueden reducir llamadas repetidas y evitar desplazamientos innecesarios.
La digitalización también favorece una relación más preventiva. El seguro deja de ser percibido únicamente como una solución para el momento del fallecimiento y puede ofrecer servicios útiles en vida, como orientación jurídica, testamento, asistencia médica o planificación familiar. ICEA ya identificaba en su análisis publicado el 8 de enero de 2025 la inclusión de servicios de potencial uso en vida como una de las acciones relevantes para mejorar la retención de clientes. (icea.es)
Otro beneficio es la personalización. La familia puede dejar constancia de preferencias y datos importantes antes de que ocurra una situación imprevista. Esto no elimina la necesidad de hablar con la aseguradora, pero permite que las decisiones estén mejor documentadas.
Aun así, la tecnología no debe convertirse en una barrera. En seguros de decesos conviven personas con distintos niveles de competencia digital. Por eso, una buena experiencia combina área privada, teléfono, mediación y atención presencial cuando sea necesario. El canal digital debe ampliar las opciones, no obligar a todas las familias a utilizarlas.
4. Retos y criterios para valorar un servicio digital
El principal reto es la claridad. Una prestación digital puede parecer atractiva, pero debemos comprobar qué incluye realmente: número de consultas, horario, profesionales disponibles, países o territorios cubiertos, documentación necesaria y procedimiento de activación.
La protección de datos es otro elemento esencial. Los servicios relacionados con testamentos, salud, cuentas digitales o información familiar tratan datos especialmente sensibles. Antes de utilizar una plataforma conviene revisar quién presta el servicio, qué datos se solicitan, durante cuánto tiempo se conservan y qué personas pueden acceder a ellos.
También debemos valorar la continuidad asistencial. En una emergencia, un formulario no sustituye a una línea de atención disponible. La póliza debe indicar cómo comunicar un fallecimiento, qué teléfono utilizar, qué documentación se necesita y quién coordina la prestación funeraria.
En 2026, el precio de un seguro de decesos no debe compararse solo por la prima inicial o por una oferta de contratación. Hay que revisar la modalidad de pago, la evolución prevista de la tarifa, el capital asegurado, la actualización del servicio funerario y las garantías digitales incluidas.
Desde nuestra perspectiva, la digitalización aporta valor cuando cumple tres condiciones: es fácil de usar, tiene respaldo humano y aparece explicada en las condiciones del contrato. Un servicio que no se entiende o que no puede activarse con rapidez aporta menos tranquilidad, aunque figure en la oferta comercial.
5. El mercado español y sus principales marcas
El mercado español de decesos reúne aseguradoras especializadas y grandes grupos con propuestas de asistencia familiar, servicios jurídicos y prestaciones digitales. Entre las marcas con presencia relevante aparecen Caser, Asisa, Sanitas, Adeslas y DKV citadas como principales compañías del ramo en un análisis publicado por El País el 9 de agosto de 2025. (elpais.com)
En este contexto, Caser apuesta por explicar las coberturas de forma comprensible y por combinar la gestión digital con el acompañamiento de profesionales. La elección final debe tener en cuenta la situación familiar, la localidad prevista para la prestación, las preferencias sobre el funeral y el tipo de asistencia que se desea tener disponible durante la vida del contrato.
Conclusión
El dato del 96,3% publicado por ICEA el 10 de diciembre de 2025 confirma que los servicios digitales ya forman parte de la evolución estructural del seguro de decesos. Testamentos online, huella digital, planificación del funeral y consultas a distancia pueden reducir trámites y ofrecer más control a las familias.
Sin embargo, digitalizar no consiste solo en crear una aplicación. La experiencia mejora cuando la tecnología es sencilla, los datos están protegidos, las condiciones son transparentes y existe atención humana para los momentos que requieren empatía y rapidez. En 2026, elegir bien implica comparar precio, garantías, asistencia y calidad de los canales disponibles.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de aseguradoras de decesos ofrece servicios digitales?
El 96,3% de las aseguradoras analizadas por ICEA incluía garantías o servicios con componente digital, según el informe de tendencias publicado en noviembre de 2025 y la nota difundida el 10 de diciembre de 2025.
¿Qué servicios digitales son más habituales?
Los más extendidos son el testamento online y la gestión de la huella digital. ICEA indicó en diciembre de 2025 que ambos estaban presentes en los productos de más del 85% de las entidades analizadas.
¿La digitalización sustituye la atención telefónica o presencial?
No necesariamente. La disponibilidad de canales digitales depende de cada compañía, pero una atención adecuada debe ofrecer alternativas telefónicas o presenciales para las personas que las necesiten.
¿El precio de 2026 depende de los servicios digitales?
El precio de un seguro de decesos en 2026 depende del conjunto de factores de la póliza: edad, modalidad de pago, capital y servicio funerario, coberturas contratadas y criterios de tarificación de cada entidad. Los servicios digitales pueden estar incluidos o formar parte de determinadas modalidades.